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Los primeros años de vida de un niño influyen en su bienestar actual y determinan en gran parte su futuro, por lo que la infantilización de la pobreza ha alcanzado a trascender en el crecimiento, desarrollo y surgimiento de los más pequeños.

Javiera Valjalo, es enfermera y participó del plan de nutrición de TECHO Haití. Su experiencia confirmó que el crecimiento y los logros de una persona se determinan primordialmente en las condiciones que desarrolla su primera infancia. “Al estar en un contexto de pobreza se ve mermado el acceso a los alimentos, la estimulación psicomotora y la interacción con los padres, por lo tanto el niño no alcanza sus capacidades potenciales al máximo y eso es una secuela de por vida”.

A esta afirmación se suma el Dr. Albel Albino de la Cooperadora para la Nutrición Infantil (CONIN), quien sostiene que los niños al cumplir un año ya han formado el 80% del peso del cerebro que tendrán de adulto.

Además, Javiera agrega que las diferencias de desarrollo con los niños más pobres, se notan incluso desde antes de nacer, ya que la madre sufrió los efectos de la pobreza y malnutrición también. ”Son niños enfermizos con infecciones respiratorias y que no alcanzan el desarrollo corporal. Todo esto se acompaña con un desarrollo neurológico menor al potencial, por lo tanto tienen menos rendimiento en el colegio porque les cuesta comprender, expresarse, comunicarse”.

Es por estas razones, que en América Latina ya se han implementado políticas públicas focalizándose en medidas de salud y educación principalmente, ambos sectores relevantes en el desarrollo de los menores.

La salud, el primer paso de la desigualdad

Respecto a la salud, la desnutrición cumple un rol fundamental. Se estima que casi 9 millones de niñas y niños latinoamericanos menores de cinco años padecen desnutrición crónica o retardo en talla, acorde al informe de las Naciones Unidas. Éstos se concentran en las poblaciones pobres e indígenas que habitan en las zonas rurales o en la periferia urbana.

Según la Organización Mundial de la Salud, la formación del sistema nervioso central está determinada en los primeros 14 o 18 meses de vida. Si durante ese lapso el niño no recibe la alimentación y estimulación necesarias, se detendrá el crecimiento y no se desarrollará normalmente, afectando su coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje.

El Dr. Abel se ha dedicado a erradicar la desnutrición infantil defendiendo que es el primer paso para que las desigualdades se presentan los primeros años de vida.“Si vamos a hablar de educación, es fundamental tener en cuenta que debemos preservar el cerebro, ya que podemos tener la mejor semilla del mundo, pero si no tenemos una tierra adecuada donde sembrarla, nunca germinará”, explica.

Javiera, que trabajó 9 meses en las comunidades con que TECHO trabaja en Puerto Príncipe, considera que los problemas de la primera infancia en contexto de pobreza se pueden revertir con tratamientos y herramientas. “Es necesaria una intervención multidisciplinaria que abarque todas las esferas del desarrollo de este niño, que implique un acompañamiento de largo plazo y así poder ayudarlo en tener un mejor desarrollo en sus primeros años de vida”.

La educación como oportunidad de desarrollo

Los primeros años del desarrollo del niño, además de su salud, se deben corresponder con la estimulación, para que cuando sean grandes estos puedan alcanzar el máximo de sus capacidades.

En este sentido, la región ha alcanzado un desarrollo con grandes avances y un futuro promisorio. En los últimos años se ha ido dando una tendencia a considerar uno o dos años de la educación inicial dentro de la educación obligatoria, al igual que en los países de la OCDE.

En México y Perú se establecen la obligatoriedad desde los tres años de edad. En Argentina es desde los 45 días de vida. En cambio, países como Chile y Brasil, la educación preescolar no es obligatoria, pero se está promoviendo a partir de políticas que le permitan a los niños y niñas acceder a estos espacios.

The first years of a child’s life influence their current welfare and largely determine their future, so that child poverty has reached to transcend the growth, development and emergence of the smallest.

Javiera Valjalo is a nurse and took part in the nutrition plan TECHO Haiti. Her experience confirmed that the growth and achievements of a person are determined primarily on the condition that develops its early infancy. “”Being in a context of poverty is diminished access to food, psychomotor stimulation and interaction with parents, therefore the child does not reach its potential skills to the maximum and that is a sequel for life.””

To this statement is joined Dr. Abel Albino of the Cooperative for Infant Nutrition (CONIN) (CONIN), who argues that children who fulfill a year old have already formed 80% of the weight of the brain that will have as adults.

AIn addition, Javiera adds that the differences of development with the poorest children are noticed even before birth because the mother suffered the effects of poverty and malnutrition as well. “”They are sickly children with respiratory infections and they do not reach the corporal development. All this is accompanied by a neurological development lower than the potential, therefore they have lower performance in school because they have trouble understanding, expressing themselves, communicating. “”

It is for these reasons that in Latin America has already been implemented public policies focusing on health and education measures mainly, both relevant sectors in the development of children.

Health, the first step of inequality

About health, malnutrition plays a fundamental role. It is estimated that nearly 9 million Latin American girls and boys under five years old suffer from chronic malnutrition or height deficit, according to the United Nations report. These are concentrated in poor and indigenous populations who living in rural areas or on the urban periphery.

According to the World Health Organization, the formation of the central nervous system is determined in the first 14 or 18 months of life. If during that period, the child does not receive the necessary supply and stimulation, the growth will stop and it will not develop normally, affecting their IQ and learning ability.

Dr. Abel has been dedicated to eradicate child malnutrition defending that this is the first step for that inequalities occur early in life. “”If we are going to talk about education, it is essential to consider that we must preserve the brain since we can have the best seed in the world, but if we do not have a good ground where to sow it, it will never germinate,”” he explains.

Javiera, who worked 9 months in the communities which TECHO works with in Puerto Principe, considers that the problems of early infancy in the context of poverty can be reversed with treatments and tools. “”A multidisciplinary intervention that covers all areas of the development of this child, involving a long-term support so we can help him have a better development in his early years of life is required”.

Education as a chance for developing

The first years of child development, besides their health, should correspond to stimulation, so that when they grow up they can reach their fullest capacities.

In this sense, the region has reached a development with great advances and a promising future. In the last few years there has been a tendency to consider one or two years of initial education within compulsory education, as in the OECD countries.

In Mexico and Peru is compulsory from the age of three. In Argentina, it is from 45 days of life. On the other hand, countries such as Chile and Brazil, preschool education is not compulsory, but is being promoted from policies that allow children access to these spaces.