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Voluntarias, líderes comunitarias, equipos que trabajan junto a más de 400 asentamientos en Latinoamérica. TECHO está lleno de mujeres que, día a día, trabajan por una sociedad más justa en los 21 países en que la organización está presente. Mujeres que asumieron el desafío de superar la pobreza y que lideran la transformación de su entorno.

De acuerdo a los datos que presenta la Cepal, la pobreza sigue desafiando a más mujeres que aún mantienen desventajas para reivindicar sus derechos fundamentales. El 8 de marzo de cada año se conmemora la lucha de un grupo de trabajadoras por la igualdad de género.

Para recordarlas, TECHO destaca a dos mujeres, trabajadoras, madres, vecinas y líderes protagonistas del desarrollo de sus comunidades.

El esfuerzo de Luz Marina

Todos los días Luz Marina llegaba de trabajar a las siete de la noche. En su camino debía recorrer día a día un camino pedregoso y empinado,  Por eso, comenzó a reunirse con parte de sus vecinos y determinaron que su próximo proyecto sería la reparación de una de las vías del asentamiento Altos del Pino, en Colombia.

Junto a otras cinco familias reunieron parte de los fondos y postularon a un FONTECHO, iniciativa de TECHO que busca apoyar a la consecución de proyectos comunitarios. La comunidad reunió el dinero para la instalación de la tubería, una parte del cemento y agua.

A partir de la postulación del proyecto los vecinos y Lucy en cabeza de la labor, comenzaron  a concientizar al resto de la comunidad de que este sería el primer paso hacia el camino del desarrollo y mejores condiciones de vida. Gracias a la organización, perseverancia y una visión clara del objetivo, Luz Marina no tuvo inconvenientes para que el arreglo de la calle se convirtiera en una realidad y el proyecto fuera aprobado.

Para ella trabajar los domingos en el arreglo de la calle y en las noches después de llegar cansada de su trabajo, no era más que la prueba que le imprime éxito a la iniciativa y  la llena de satisfacción propia y de sus vecinos. “Nosotros pusimos las ganas y un aporte económico, pero TECHO nos ha dado mucho más: apoyo, ayuda y conocimiento”.

Hoy, depsués del, esfuerzo, Lucy  está convencida de que las cosas aunque tarden, llegan si se hacen con disciplina y compromiso.

La lucha de Andrea

Antes que Andrea conociera a TECHO, vivía en un campamento ubicado cerca del Aeropuerto de Santiago. Para llevar a sus hijos al colegio, encontrar transporte público -para salir del Campamento Parcelas I- tenían que caminar casi 2 kilómetros. En 2006 cuando TECHO se acercó para trabajar con su comunidad, Andrea se convirtió en una de las líderes más comprometidas y parte del comité “”Trabajando por un sueño”” que  significó que en 2013 se mudara junto a 80 familias al conjunto habitacional “”Cumbres del Kilimanjaro””.

“”Nos costaba que la gente juntara sus ahorros. Después de lograr eso teníamos que postular al subsidio. Cuando lo tuvimos, teníamos que comprar el terreno””, cuenta. Cuando ya estaba todo listo, comenzaron los problemas más graves, ya que los vecinos del campamento no dejaban que construyeran las casas, por lo que les quemaban las faenas y les sacaban lo que la constructora había dejado.  “”No querían que construyéramos porque  teníamos el estigma de venir de un campamento””, cuenta Andrea, recordando la lucha que significó que se mudara al mismo terreno donde se construirían las viviendas definitivas, defendiéndolas de robos y saqueos.

Ella no sólo fue parte del comité que organizó todo, sino que su compromiso fue más allá y por lo mismo, se quedaba en las noches cuidando la construcción, para asegurarse que nadie hiciera daño a lo que estas familias habían logrado. Hoy, las viviendas cuentan además con espacios para áreas verdes que ella misma organizó junto a su comunidad y ya se preparan para construir una multicancha que permita que sus hijos y los de sus vecinos jueguen con tranquilidad.

Hoy a 8 años desde el comienzo, Andrea es una de las tantas mujeres, lideres, que luego de luchar día a día, y de trabajar junto a TECHO,  a logrado cambiar la vida de su comunidad.

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Volunteer, community leaders, teams working together in more than 400 settlements in Latin America. TECHO is full of women who, day by day, working for a more just society in the 21 countries where the organization operates. Women who took the challenge of overcoming poverty and leading the transformation of their environment.

According to the information presented by ECLAC, poverty continues to challenge women that  remain at a disadvantage to claim their fundamental rights. On the 8th of  March each year the struggle of a group of workers by gender equality is commemorated. To remember, TECHO stands out two women, workers, mothers, neighbors and leading players in the development of their communities.

The effort of Luz Marina

Everyday Luz Marina came to work at seven in the evening. On his way,  had to walk daily a rocky road, That is why she began meeting with their neighbors and determined that her next project would be the repair of the railroad settlement Altos del Pino, in Colombia.

Along with five other families gathered some of the funds and postulated a FONTECHO, TECHO initiative that seeks to support the achievement of community projects. The community raised the money for the installation of the pipe, a part of cement and water.

From the postulation of the project, neighbors and Lucy  ass the leader of the work, began to sensitize the rest of the community saying that this would be the first step towards the path of development and better living conditions. Thanks to the organization, perseverance and a clear view of the target, Luz Marina had no trouble so that the arrangement of the streets became  a reality and the project was approved.

For her working on Sundays in the arrangement of the road and in the evenings after getting tired from work, was just a proof that  success of the initiative and full of self-satisfaction and its neighbors. “”We got the win and an economic contribution, but TECHO has given us much: support, help and knowledge.””

Today, after the  effort, Lucy is convinced that things even if it takes time, come  if  they are done with discipline and commitment.

Andrea’s struggle

Before Andrea knew TECHO, lived in a camp located near the airport of Santiago. To take their children to school, or  find  public transportation, had to walk nearly 2 miles.  In 2006 when TECHO came to work with her community, Andrea became one of the most committed leaders and join the committee “”Working on a Dream”” which meant that in 2013 with 80 families moved to the housing complex “”Summit of Kilimanjaro “”.

“”was hard that people should gather their savings.  after we achieve that we had to apply for the subsidy. When we had it , we had to buy the land,”” she says. When everything was ready began the most serious problems, because the neighbors did not leave that the people of the camp built they  houses, so they burned what the builder had left. “”They did not want us to build because we had the stigma of coming from a camp,”” says Andrea, remembering the fight that meant she moved to the grounds where the final homes, protecting them from thefts.

She was not only part of the committee that organized everything, but her engagement was over and because of  the same, it was at night guarding the building, to ensure no one would hurt what these families had achieved. Today, the homes also have space for green areas which she hosted with the community and are prepared to build a multipurpose court to allow their children and their neighbors play with confidence.

Today, 8 years from the start, Andrea is one of the many women leaders, who after struggling day by day, and to work with TECHO, managed to change the lives of their community.

 

Voluntarias, líderes comunitarias, equipos que trabajan junto a más de 400 asentamientos en Latinoamérica. TECHO está lleno de mujeres que, día a día, trabajan por una sociedad más justa en los 21 países en que la organización está presente. Mujeres que asumieron el desafío de superar la pobreza y que lideran la transformación de su entorno.

De acuerdo a los datos que presenta la Cepal, la pobreza sigue desafiando a más mujeres que aún mantienen desventajas para reivindicar sus derechos fundamentales. El 8 de marzo de cada año se conmemora la lucha de un grupo de trabajadoras por la igualdad de género.

Para recordarlas, TECHO destaca a dos mujeres, trabajadoras, madres, vecinas y líderes protagonistas del desarrollo de sus comunidades.

El esfuerzo de Luz Marina

Todos los días Luz Marina llegaba de trabajar a las siete de la noche. En su camino debía recorrer día a día un camino pedregoso y empinado,  Por eso, comenzó a reunirse con parte de sus vecinos y determinaron que su próximo proyecto sería la reparación de una de las vías del asentamiento Altos del Pino, en Colombia.

Junto a otras cinco familias reunieron parte de los fondos y postularon a un FONTECHO, iniciativa de TECHO que busca apoyar a la consecución de proyectos comunitarios. La comunidad reunió el dinero para la instalación de la tubería, una parte del cemento y agua.

A partir de la postulación del proyecto los vecinos y Lucy en cabeza de la labor, comenzaron  a concientizar al resto de la comunidad de que este sería el primer paso hacia el camino del desarrollo y mejores condiciones de vida. Gracias a la organización, perseverancia y una visión clara del objetivo, Luz Marina no tuvo inconvenientes para que el arreglo de la calle se convirtiera en una realidad y el proyecto fuera aprobado.

Para ella trabajar los domingos en el arreglo de la calle y en las noches después de llegar cansada de su trabajo, no era más que la prueba que le imprime éxito a la iniciativa y  la llena de satisfacción propia y de sus vecinos. “Nosotros pusimos las ganas y un aporte económico, pero TECHO nos ha dado mucho más: apoyo, ayuda y conocimiento”.

Hoy, depsués del, esfuerzo, Lucy  está convencida de que las cosas aunque tarden, llegan si se hacen con disciplina y compromiso.

La lucha de Andrea

Antes que Andrea conociera a TECHO, vivía en un campamento ubicado cerca del Aeropuerto de Santiago. Para llevar a sus hijos al colegio, encontrar transporte público -para salir del Campamento Parcelas I- tenían que caminar casi 2 kilómetros. En 2006 cuando TECHO se acercó para trabajar con su comunidad, Andrea se convirtió en una de las líderes más comprometidas y parte del comité “”Trabajando por un sueño”” que  significó que en 2013 se mudara junto a 80 familias al conjunto habitacional “”Cumbres del Kilimanjaro””.

“”Nos costaba que la gente juntara sus ahorros. Después de lograr eso teníamos que postular al subsidio. Cuando lo tuvimos, teníamos que comprar el terreno””, cuenta. Cuando ya estaba todo listo, comenzaron los problemas más graves, ya que los vecinos del campamento no dejaban que construyeran las casas, por lo que les quemaban las faenas y les sacaban lo que la constructora había dejado.  “”No querían que construyéramos porque  teníamos el estigma de venir de un campamento””, cuenta Andrea, recordando la lucha que significó que se mudara al mismo terreno donde se construirían las viviendas definitivas, defendiéndolas de robos y saqueos.

Ella no sólo fue parte del comité que organizó todo, sino que su compromiso fue más allá y por lo mismo, se quedaba en las noches cuidando la construcción, para asegurarse que nadie hiciera daño a lo que estas familias habían logrado. Hoy, las viviendas cuentan además con espacios para áreas verdes que ella misma organizó junto a su comunidad y ya se preparan para construir una multicancha que permita que sus hijos y los de sus vecinos jueguen con tranquilidad.

Hoy a 8 años desde el comienzo, Andrea es una de las tantas mujeres, lideres, que luego de luchar día a día, y de trabajar junto a TECHO,  a logrado cambiar la vida de su comunidad.

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Volunteer, community leaders, teams working together in more than 400 settlements in Latin America. TECHO is full of women who, day by day, working for a more just society in the 21 countries where the organization operates. Women who took the challenge of overcoming poverty and leading the transformation of their environment.

According to the information presented by ECLAC, poverty continues to challenge women that  remain at a disadvantage to claim their fundamental rights. On the 8th of  March each year the struggle of a group of workers by gender equality is commemorated. To remember, TECHO stands out two women, workers, mothers, neighbors and leading players in the development of their communities.

The effort of Luz Marina

Everyday Luz Marina came to work at seven in the evening. On his way,  had to walk daily a rocky road, That is why she began meeting with their neighbors and determined that her next project would be the repair of the railroad settlement Altos del Pino, in Colombia.

Along with five other families gathered some of the funds and postulated a FONTECHO, TECHO initiative that seeks to support the achievement of community projects. The community raised the money for the installation of the pipe, a part of cement and water.

From the postulation of the project, neighbors and Lucy  ass the leader of the work, began to sensitize the rest of the community saying that this would be the first step towards the path of development and better living conditions. Thanks to the organization, perseverance and a clear view of the target, Luz Marina had no trouble so that the arrangement of the streets became  a reality and the project was approved.

For her working on Sundays in the arrangement of the road and in the evenings after getting tired from work, was just a proof that  success of the initiative and full of self-satisfaction and its neighbors. “”We got the win and an economic contribution, but TECHO has given us much: support, help and knowledge.””

Today, after the  effort, Lucy is convinced that things even if it takes time, come  if  they are done with discipline and commitment.

Andrea’s struggle

Before Andrea knew TECHO, lived in a camp located near the airport of Santiago. To take their children to school, or  find  public transportation, had to walk nearly 2 miles.  In 2006 when TECHO came to work with her community, Andrea became one of the most committed leaders and join the committee “”Working on a Dream”” which meant that in 2013 with 80 families moved to the housing complex “”Summit of Kilimanjaro “”.

“”was hard that people should gather their savings.  after we achieve that we had to apply for the subsidy. When we had it , we had to buy the land,”” she says. When everything was ready began the most serious problems, because the neighbors did not leave that the people of the camp built they  houses, so they burned what the builder had left. “”They did not want us to build because we had the stigma of coming from a camp,”” says Andrea, remembering the fight that meant she moved to the grounds where the final homes, protecting them from thefts.

She was not only part of the committee that organized everything, but her engagement was over and because of  the same, it was at night guarding the building, to ensure no one would hurt what these families had achieved. Today, the homes also have space for green areas which she hosted with the community and are prepared to build a multipurpose court to allow their children and their neighbors play with confidence.

Today, 8 years from the start, Andrea is one of the many women leaders, who after struggling day by day, and to work with TECHO, managed to change the lives of their community.