• INTERNACIONAL
  • ARGENTINA
  • BRASIL
  • BOLIVIA
  • CHILE
  • COLOMBIA
  • COSTA RICA
  • ECUADOR
  • EL SALVADOR
  • ESTADOS UNIDOS
  • GUATEMALA
  • HAITI
  • HONDURAS
  • MEXICO
  • PANAMÁ
  • PARAGUAY
  • PERU
  • R. DOMINICANA
  • URUGUAY
  • VENEZUELA

En el marco del Día Internacional del voluntariado, TECHO se preguntó cómo ha impactado el voluntariado tanto en las juventudes como en los liderazgos de comunidades. Para responder a la pregunta, hablamos con dos personas que encapsulan la experiencia de la siguiente manera.


Carta a la Voluntad

Hola, soy Amalia Llebul, presidenta del Campamento Santa Teresa en Chile. En el Día del Voluntariado quiero saludarlos y felicitarlos, y contarles mi experiencia con TECHO.

Los voluntarios y voluntarias de TECHO son muy importantes para mi persona porque son seres de gran corazón, que han estado dispuestos a prestarme ayuda incondicionalmente. Siempre están ahí, en el momento justo y preciso. Uno aprende a quererlos, son integrantes de nuestra familia. 

Gracias chicos y chicas por todo lo que entregan sin esperar recompensa. Siempre le pediré a Dios por cada voluntario y voluntaria para que los cuide y guíe en su camino. Sigamos aprendiendo el uno del otro. Qué lindo lo que se puede llegar a lograr cuando trabajamos juntos. 

Los voluntarios son personas muy, pero muy importantes. Muchas felicidades. Les deseo lo mejor. Son grandes. 

¡Gracias!

Amalia Llebul

Lideresa Comunitaria, Santa Teresa, Chile

Mave Guzmán / Guatemala

Hola, mi nombre es María Verónica Guzmán, pero todos me dicen Mave. Tengo 23 años y soy de Guatemala. Soy la coordinadora de Desarrollo de fondos y Marketing en la región occidente del país.

Comencé mi voluntariado en mayo de 2018 en la actividad La Noche sin TECHO.  En mi primera experiencia vi a tantos jóvenes, unos más grandes que yo, unos más pequeños. Me impactó porque todos tenían mucha energía, ganas de compartir experiencias y sobre todo de dar a conocer una realidad que no solo existe en Guatemala sino que en Centroamérica y en todo el mundo.

Lo que más me ha enseñado TECHO es que lo que damos, lo damos porque realmente queremos hacer las cosas. Que tenemos la oportunidad, la capacidad de cambiar el mundo poco a poco. No es necesario un gran acto para generar un cambio, sino de pieza en pieza podemos armar un gran rompecabezas, que a futuro quizás no lo veamos nosotros pero si nuestros descendientes. Y van a ver que hicimos algo grande, que empezó con un pequeño paso.

Una experiencia que me impactó mucho fue la erupción del volcán, porque tuvimos la oportunidad de ir a hacer un encuestamiento y tener relación con los afectados y saber todo lo que habían pasado. Sobre todo, saber que yo podía hacer algo, tal vez no muy relevante pero que podía dar algo de mí, me impactó un montón. Porque tenemos las oportunidades y la capacidad de hacer grandes cosas y simplemente nos quedamos haciendo nada y esperando que las cosas cambien solo porque tienen que cambiar. Entonces, ahí fue donde yo decidí que era el momento ideal para yo hacer algo.

En TECHO he ido aprendiendo liderazgo, empoderamiento y he aprendido que puedo trabajar con muchas personas de muchas edades, de muchas regiones y que he podido hacer cosas para cambiar el mundo. He impactado a los que me rodean porque hemos cambiado esa idea del “no se puede” o de “ellos están así porque quieren” y realmente nos hemos dado cuenta que es porque les han tapado esa oportunidad de expresarse y de demostrar lo que ellos pueden hacer.

Llamarme voluntaria significa hacer cosas por amor, por pasión, por voluntad, porque quiero dar algo sin recibir nada a cambio, nada físico. Porque en realidad si recibimos algo que es cariño, satisfacción, amor a las acciones. Es dar más sin siquiera ver los resultados en el momento, sino en el futuro. 

María Verónica Guzmán (Mave)

Voluntaria / Guatemala

Braulio López / Guatemala

Hola, soy Braulio López y tengo 20 años. Estoy en TECHO desde el 2015. Empecé como voluntario para la colecta y me llamó mucho la atención porque yo tenía la idea de que se convocaban voluntarios solo para la colecta y nada más. Pero me fui metiendo más, y en 2016 me atreví a ser líder de área para la colecta. Ese mismo año fui a participar a la comunidad Las Escobas de Villa Canales y fue un cambio impactante porque yo vivo muy cerca de esas comunidades y pensé “puedo ir cuando tenga tiempo libre”.

La mayor enseñanza que tengo de las comunidades es a pesar de que ellos tienen poco y son felices así. Tengan lo que tengan lo comparten con los voluntarios y voluntarias de TECHO. Para mi eso fue una experiencia muy transformadora. Me di cuenta que quiero ser voluntario porque quiero ver a mi Guatemala fuera de toda problemática, con un mejor entorno para las familias, para los señores, para las señoras, para los niños y niñas. Decidí llamarme voluntario de TECHO desde que visité mi comunidad, desde que visité esa familia que me abrió las puertas de su casa sin conocerme, desde que los niños me empezaron a llamar “profesor” porque así nos dicen, no nos dicen por los nombres. Ese fue un cambio totalmente drástico para mi.

Te invito a ti a que seas voluntario de TECHO, independiente del país donde estés, te invito a ti a que seas parte de esta generación transformadora.

Braulio López

Coordinador de Voluntariado / Guatemala

Sanai Takeda / Brasil

Mi nombre es Sanai, tengo 28 años. Soy de Salvador de Bahía, voluntaria de TETO desde marzo del 2019 en el área de Vivienda y Hábitat, acompañando la realización de proyectos comunitarios. Para mi el trabajo de TETO fue transformador desde el primer momento; entendí que tenía un contrato, un trabajo que me transformaría diariamente. Que estaba con personas que creían en la misma causa que yo y que tenían la convicción de que era posible construir una ciudad más justa, más igualitaria.

Eso tuvo todo el sentido para mi, fue algo instantáneo. Es una sensación que permanece, cada día sé qué es ese grupo de personas con las que yo me quiero relacionar, con las que quiero aprender. Todos los días como voluntaria aprendo cuales privilegios, derechos, ciudades, sobre muchos temas que me transforman a mi y a las demás personas.

La mayor lección que he tenido, uno no es feliz del todo, ya que hay muchas inquietudes, muchos conflictos. Eso es increíble, ya que mantiene a la gente activa y motivada para continuar trabajando, eso para mi es increíble.

Para mi ser voluntaria es entender que actuamos políticamente, entendernos como una ciudadanía que podemos influenciar en el entorno. Que vivimos en una sociedad que no debe acomodarse con las injusticias y desigualadas de nuestras ciudades.

Sanai Takeda

Coordinadora de Hábitat / Bahía, Brasil