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El desafío de superar la pobreza es mayor para las mujeres

Superar la situación de pobreza y exclusión que viven millones de personas en los asentamientos populares, exige la consecución de una sociedad plural, diversa e integrada. 

Dentro de esta realidad, el desafío de superar la pobreza es mayor para las mujeres:

  • Por cada 100 hombres en situación de pobreza extrema, hay 132 mujeres en esta misma situación.
  • Las mujeres tienen ingresos un 20% menores a los hombres a nivel mundial. 
  • De los 25 países del mundo donde más feminicidios se reportan, 14 se encuentran en América Latina, donde mueren 12 mujeres al día, es decir, una cada dos horas.
  • El 80% de las mujeres y niñas en el mundo son las responsables de recolectar el agua en los hogares que no cuentan con acceso seguro y regular a este.
  • Son las mujeres las encargadas y responsables del cuidado del hogar y de la comunidad, al dedicar más del triple de tiempo al trabajo no remunerado, en comparación a los hombres.

(Hacer las promesas realidad, la igualdad de género en la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, 2018, ONU Mujeres)

En conmemoración al Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) y en busca del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con la promesa de no dejar a nadie atrás, es imperativo generar esfuerzos por la reivindicación completa de los derechos de todas las mujeres, construyendo un verdadero entorno de inclusión de igualdad.

¿Qué pasaría si las mujeres dejan por un sólo día de cuidar el hogar, la comunidad, el barrio, el país?

El paro Internacional de mujeres: “Si las mujeres se detienen, el mundo también”, un hito para evidenciar  el rol que cumplen las mujeres en los trabajos de cuidado, tanto en el ámbito doméstico -en forma remunerada y no remunerada-, como en aquellos que son responsabilidad del sistema público.

TECHO se adhiere al paro, haciendo una invitación a los equipos en los países a unirse, esperando que esta iniciativa trasciende a los equipos rentados y de voluntariado, así como también a los liderazgos con los que trabajamos desde el territorio.

Tenemos el convencimiento de que para poder construir un mundo justo, igualitario y sin pobreza; debemos superar toda forma de desigualdad, en especial, la de género.  

La convocatoria global del Movimiento Feminista, que viene en preparación hace casi un año, será general porque aspira a interrumpir todos los espacios donde se trabaja y produce valor. El trabajo de las mujeres, nuestro trabajo, produce valor en la oficina, en la casa y en el asentamiento. 


A continuación, dejamos algunas recomendaciones de cómo participar en sus territorios. El Movimiento Feminista ha difundido estas indicaciones:

Si me identifico como mujer, ¿cómo me sumo?

  • Uniéndome a la huelga en los lugares de trabajo y centros de estudio.
  • Asistiendo a las movilizaciones de pueblos y ciudades. 
  • Reflexionando sobre las tareas de cuidado. 
  • Participando y difundiendo la huelga en mi entorno.
  • Antes y después de la huelga, reunirnos con otras mujeres, abriendo espacios grupales para reflexionar sobre el ser mujer y cómo generar de manera sistemática, procesos de deconstrucción personales y colectivos.

Si me identifico como hombre, ¿cómo me sumo?

  • Si soy compañero de trabajo, apoyo y difundo la huelga en la oficina, ofreciéndome para los servicios mínimos y si hiciera falta, cubro a mis compañeras.  
  • Si soy padre, me hago cargo de mis hijas e hijos y facilitó el debate y la puesta en práctica de la huelga. 
  • Si soy amigo, me ofrezco de niñero.
  • Si en mi entorno hay alguien que es cuidado por una mujer empleada, me ofrezco para hacer su trabajo ese día.
  • Si soy compañero de escuela, apoyo el paro y a mis compañeras alumnas y profesoras que van a faltar a clases. Transformo la escuela en un espacio para los cuidados comunitarios.
  • Me ofrezco como voluntario para organizar comidas populares el 8M.
  • Si voy a las movilizaciones (esto quiere decir que ninguna mujer necesitaba de ti en ninguno de los puntos anteriores), respeto el protagonismo de las mujeres y presto atención a las solicitudes que ellas demanden. 
  • Antes y después de la huelga, me uno con otros hombres, abro un espacio colectivo para pensar sobre mis maneras de vivir la masculinidad. Para realizar un trabajo personal y colectivo, tomo conciencia de mis privilegios y doy pasos en el camino hacia una sociedad sin relaciones de dominación.

Mujeres construyendo una América Latina igualitaria, justa y sin pobreza

Mujer y Territorio

Hoy, siete de cada diez de los cargos de liderazgo de los más de 560 asentamientos populares en los cuales trabaja TECHO en toda Latinoamérica son femeninos

Conoce la historia completa aquí