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Un viaje sin retorno

Whitney D’León

Son muchas las veces en las que me he preguntado profundamente, ¿qué es lo que me ha llevado a movilizarme en distintos momentos como mujer joven? Cada reflexión me ha transportado y me sigue transportando hacia mis experiencias como voluntaria en TECHO Nicaragua. Puedo decir que mis pisadas por el mundo -desde que me comprometí con este sueño tan lindo de construir juntas y juntos sociedades más justas y sin pobreza- cambiaron inexorablemente de peso, textura y color.

Los rostros risueños e iluminados,  la simplicidad y cariño con que me compartían sus historias de vida las lideresas y líderes comunitarios, eran para mí –además de energía vital- pequeñas acciones que interpelaban mi mirada y mis prácticas concretas. Empecé un camino cuestionador de mi posición ante las realidades diversas y a la vez compartidas del pedacito de mundo en el que me tocó vivir y crecer.

A veces describo este camino como mi salida de la caverna de Platón, y la luz del fuego en esta ocasión me permitió reconocer, analizar y reaccionar con consciencia ante las injusticias que estaban alrededor; que eras sistémicas, estructurales y políticas, directas o indirectas, evidentes o sutiles, estremecedoras o normalizadas. Fuera como fuera, la transformación ya había empezado, no podía permanecer inerte ante la nueva información que me explotaba en la cara y me solicitaba hacer, no sé qué, pero hacer algo.

Moverme en las calles con otras y otros, posicionar mi voz y escuchar las otras, me recordaba mucho al ejercicio de caminar hacia las comunidades para practicar nuestra justicia con martillos, clavos y paneles de madera. Sé que la movilización pública fue para mí un espacio en el que pude inscribir el dolor y la indignación por la inoperancia y las violencias que ya reconocía y sentía como propias. 

Al serme imposible la movilización segura por los espacios públicos opté por continuar movilizada ante la vida. Por construir y defender desde lo cercano/propio las políticas con las que yo me siento hasta hoy identificada, y poder expresarlas en la esfera comunitaria/social  a través de mis dinámicas relacionales y mis prácticas profesionales. Hoy soy una chavala psicóloga comprometida con el NUNCA MÁS y con la creación de espacios seguros que nos permitan acercarnos para ir construyendo juntas y juntos mundos en los que nos sea digno y agradable vivir.

Whitney D´León | Voluntaria, Nicaragua


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