TECHO
23 junio, 2017

Nuestra historia

En 1997 un grupo de jóvenes comenzó a trabajar por el sueño de superar la situación de pobreza en la que vivían millones de personas. El sentido de urgencia en los asentamientos los movilizó masivamente a construir viviendas de emergencia en conjunto con las familias que vivían en condiciones inaceptables; y a volcar su energía en busca de soluciones concretas a las problemáticas que las comunidades afrontaban cada día.

Esta iniciativa se convirtió en un desafío institucional que hoy se comparte en todo el continente. Desde sus inicios en Chile, seguido por El Salvador y Perú TECHO emprendió una expansión, y luego de 18 años mantiene operación en 19 países de la Latinoamérica: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

TECHO VENEZUELA

TECHO llega a Venezuela en diciembre del año 2010, realizando su primera actividad en el mes de abril de 2011 en la comunidad de La Cruz en Turgua, Municipio El  Hatillo.

 A la fecha hemos trabajado en 13 comunidades del estado Miranda, ubicadas en los sectores de la Fila de Turgua (Municipio El Hatillo), Filas de Mariche (Municipio Sucre), Cúa (Municipio Urdaneta) y Charallave (Municipios Cristóbal Rojas y Paz Castillo).

A lo largo de estos 4 años de trabajo se han sumado a nuestra causa jóvenes de diferentes ciudades del país y de universidades públicas y privadas, movilizando hasta el 2015 a más de 5.000 personas que comparten la convicción de que la pobreza puede ser superada.

Creemos que nuestro cometido amerita el trabajo conjunto entre diferentes sectores de la sociedad, por lo que sumamos a nuestro trabajo la voluntad de los gobiernos locales y la empresa privada, quienes a través del programa de voluntariado corporativo y donaciones han materializado diferentes proyectos propuestos por las comunidades. Tenemos así el respaldo de 45 empresas que han colaborado con TECHO en nuestro país durante estos años de trabajo.

Actualmente la organización está enfocada en generar comités comunitarios (mesas de trabajo) donde líderes comunitarios y voluntarios(as) se reúnen periódicamente para hacer diagnósticos participativos, priorizar necesidades y crear programas y proyectos que respondan a las problemáticas identificadas. Contamos entonces con un plan de acción en cada comunidad que parte de ese espacio de encuentro y formación entre distintas personas con realidades diversas pero con la misma meta. A partir de estas mesas de trabajo nos enfocamos por un lado en impulsar proyectos de infraestructura comunitaria, que solventen las necesidades de espacios físicos comunitarios, empoderando en el proceso a los líderes de la comunidad, a través de acompañamiento, capacitación e impulso de la participación y organización comunitaria.

Adicionalmente creamos programas de formación a líderes comunitarios, en herramientas concretas como generación de presupuestos, rendición de cuentas y otros insumos de planificación y evaluación, así como talleres que potencien capacidades comunitarias como identidad, organización, participación comunitaria y vinculación a redes. De esta forma, buscamos a largo plazo que la misma comunidad genere procesos de autogestión que hagan del desarrollo comunitario algo sostenible y sustentable en el tiempo. Sumado a esto, generamos programas enmarcados en diversos temas, como educación, salud, convivencia, para niños y adultos, interviniendo sobre las necesidades de las personas con el objetivo de mejorar a largo plazo su calidad de vida.

Por último, estamos impulsando una línea de investigación a través de la ejecución del proyecto Catastro. El objetivo de esto es generar información actualizada de las comunidades que nos permita incidir en política a partir de los datos que obtenemos de un territorio determinado. Nos planteamos levantar información geográfica y socioeconómica de los pobladores de las comunidades en pobreza para así poder generar programas sociales junto con el Estado, que rompan con el ciclo de la pobreza y generen cambios estructurales.

Finalmente, TECHO en Venezuela busca impulsar cualquier proyecto que sea una necesidad de las comunidades más vulnerables, que salga de ellas, se ejecute junto a ellas y apunte a mejorar cada vez más la calidad de vida de los millones de venezolanos que aún viven en situación de pobreza.