TECHO
18 noviembre, 2017

Historia

En 1997 un grupo de jóvenes comenzó a trabajar por el sueño de superar la situación de pobreza en la que vivían millones de personas. El sentido de urgencia en los asentamientos los movilizó masivamente a construir viviendas de emergencia en conjunto con las familias que vivían en condiciones inaceptables; y a volcar su energía en busca de soluciones concretas a las problemáticas que las comunidades afrontaban cada día.

Esta iniciativa se convirtió en un desafío institucional que hoy se comparte en todo el continente. Desde sus inicios en Chile, seguido por El Salvador y Perú TECHO emprendió una expansión, y luego de 15 años mantiene operación en 19 países de la Latinoamérica: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Historia de TECHO en Uruguay

El 16 de junio de 2003 marca el inicio de Un Techo para Uruguay de la mano de un colombiano y un chileno que llegaron al país para contagiar a los jóvenes uruguayos en la misión de dar solución a la emergencia habitacional de miles de familias uruguayas. En años donde Uruguay enfrentaba la crisis económica más grande de los últimos tiempos, un grupo de 10 universitarios asumió la responsabilidad de afrontar una problemática más larga y silenciosa y pocas veces correctamente abordada: la pobreza.

Tras golpear muchas puertas para recaudar los fondos necesarios y sumar más voluntarios al proyecto, ese año se lograron construir las dos primeras viviendas de emergencia en Uruguay.

El 2005 estuvo marcado por una casa que nos hizo soñar alto, soñar en que los jóvenes podríamos  comprometer a un país con la causa de la pobreza. La casa en el aire marcó un antes y un después en la presencia pública. La vivienda de emergencia construida a doce metros de altura en la zona más concurrida de Montevideo, fue el gran hito que inició el trabajo mediante campañas. En esa oportunidad, un grupo de voluntarios se instaló en lo alto para advertir que no bajarían hasta conseguir los fondos necesarios para la construcción de otras 100 viviendas. Ese año el Techo creció inaugurando la primera oficina en la calle Osorio 1185 y, poco a poco, las áreas definieron sus tareas, facilitando el trabajo de los voluntarios.

La iniciativa funcionaba también en otros países trabajando en red y en el año 2006 se inició un proceso de institucionalización del proyecto a nivel latinoamericano, pasando todos a ser parte de “Un Techo para mi País”.

Con el correr del tiempo, el trabajo fue cada vez más ambicioso. Se realizó la primer construcción de 100 viviendas de emergencia y se inició la implementación de planes de “Habilitación Social” en los ejes de Trabajo y Educación apuntados al desarrollo comunitario de los asentamientos donde trabajábamos.

Crecimos llevando la construcción de viviendas de emergencia a otros departamentos además de en la capital. Sumamos San José, Lavalleja, Florida, Durazno, Maldonado, Rivera y hoy estamos trabajando con un equipo de voluntarios permanentes en Paysandú y Salto.

En 2008 y 2010 realizamos el Catastro Nacional de Asentamientos, reuniendo a varios voluntarios que recorrieron el país de punta a punta para relevar la situación en la que vivían los uruguayos en asentamientos irregulares.

Ahora somos TECHO

Un Techo para mi País pasó por un período de cambios. De una etapa fundacional, donde la expansión, aprendizaje y adaptación fueron fundamentales en una primera instancia, a una etapa de consolidación, donde la gestión, el impacto y el desarrollo comunitario toman un rol protagónico en el modelo de trabajo.

TECHO Uruguay hasta el 2012 ha construido más de 2600 viviendas y trabaja en 17 asentamientos con planes de Educación, Trabajo y Desarrollo Comunitario. De la mano de un equipo de 350 voluntarios, familias y más de 100 empresas que apoyan nuestra intervención.