TECHO
21 julio, 2018

La próxima lluvia en Antares será distinta

El fin de semana tuvimos el gusto de conocer a Mauro y toda su familia, ellos fueron la primer familia en instalarse en lo que conocemos hoy como el asentamiento “Antares”, el cual está ubicado en Camino Antares y Mendoza. El asentamiento no cuenta con tendido eléctrico, agua potable ni saneamiento. Son un total de 30 familias las cuales viven allí. Gracias al Relevamiento de Información organizado por el área de Investigación Social y realizado por voluntarios de TECHO a mediados del mes de octubre, se llegó a mutuo acuerdo de que Antares presentaba una emergencia habitacional por lo cual se decidió junto a los vecinos comenzar construyendo 10 viviendas de emergencia.

Mauro nos contaba que anteriormente TECHO había estado trabajando en el asentamiento, en aquella ocasión se habían construido 7 viviendas de emergencia las cuales pudimos ver desde el primer momento que llegamos y las cuales se encontraban bien mantenidas y cuidadas, algunas divididas en su interior a modo de cuartos y otras con extensiones como cocina y baño. En 2007 él decidió por su cuenta, que la prioridad en ese momento era el hijo de Yamila, su concubina, por eso optó porque fuera él a quien se le construyera la vivienda de emergencia en ese momento.

Pero esta vez fueron Mauro junto a Yamila quienes recibieron la ayuda, y junto con ella la enorme alegría que según pronunciaron ellos le daba tener su propio techo, un lugar limpio, seguro y lo más importante que no se inundara con la lluvia, para poder criar a sus dos hijas de 6 y 4 años en una mejor situación de la que se encontraban.

 

Es que según contaban los vecinos, y los voluntarios de TECHO pudimos constatar, cada vez que llovía de forma constante por lo menos una hora, el panorama en el asentamiento era catastrófico, ya que desde Mendoza hasta el límite del lugar es una bajada constante de agua, la cual arrasaba con todo a su paso, siendo mugre, aguas servidas y lo más grave ingresando en todas las viviendas y deteriorando lo poco material que poseía cada familia.

“Cada vez que llueve tengo que salir corriendo con las dos chiquilinas a lo de Nilson (su hijastro a quien se le construyó la vivienda en 2007) así no se me mojan ni se enferman. Claro está que estos días es imposible que ellas concurran a la escuela así como el resto de los chiquilines de Antares.”

Lo que más asombró fue la unión que Antares tiene como comunidad, todos los vecinos se vieron involucrados desde el día jueves en el cual realizamos la entrega de materiales, ayudando a descargar los mismos por más que quienes ayudaban no fueran aquellos beneficiarios o ya hubieran obtenido dicho beneficio.Tras la construcción de las viviendas de emergencia, la inmensa alegría de Mauro y Yamila se transformó en lágrimas, Yamila a quien vimos todo el fin de semana como una persona “dura” admitió entre risas que ella es muy orgullosa de sí misma al límite de no pedir nunca nada, pero realmente esta situación de no tener un lugar digno donde poder criar a sus dos hijas junto a Mauro la tenía desbordada. A su vez nos agradecieron por el fin de semana compartido.

Esta historia no llega a su fin, de ahora en adelante junto con los coordinadores de asentamiento de Antares, se van a iniciar los trámites correspondientes para que las familias tengan acceso a luz, agua y saneamiento así como también se van a seguir realizando actividades puntuales de construcción y mejoramiento barrial.

*Los nombres fueron cambiados para cuidar la identidad

Maximiliano Voluntario de Prensa