TECHO
24 octubre, 2017

El camino que recorren los vecinos de 7 Diciembre

Todos los sueños son posibles, sobre todo cuando diferentes actores de la sociedad se articulan para cumplirlos. Los vecinos del asentamiento 7 de Diciembre no solo lograron comprar su terreno, sino también regularizar su situación y conectarse a la red general de saneamiento. Hoy nos encontramos embarcados en un nuevo desafío: el diseño y ejecución de un comunal de carácter definitivo.

Regularización del terreno

En el asentamiento 7 de Diciembre viven, aproximadamente, 60 familias. En el año 2012, 47 de ellas comenzaron los planes de gestión de compra del terreno, fijando cuotas mensuales durante un año. Hoy en día, 43 son dueños de su tierra.

El proceso de compra se dio por el miedo constante al desalojo. Un vecino vio, hace unos años, su terreno a la venta en un anuncio. Alarmado ante esta situación, lo comunicó a los vecinos y se formó una mesa de trabajo, en paralelo con la comisión que llevó adelante la compra de los terrenos. Desde TECHO, se apoyó a los vecinos en la organización y coordinación para alcanzar su todas las familias involucradas: la seguridad jurídica que significa contar con su propio terreno.

Conexión a la red de saneamiento

La Intendencia de Montevideo no realiza obras ni da autorizaciones, si los dueños del terreno no firman. Por ende, la compra del terreno fue el cimiento fundamental sobre el que los siguientes proyectos se llevaron a cabo.

En diciembre de 2014 surgió la iniciativa de conectarse a la red de saneamiento. Los fondos fueron conseguidos gracias a la Embajada de Nueva Zelanda, TECHO y a Selavip (Servicio Latinoamericano, Africano y Asiático de Vivienda Popular), totalizando aproximadamente US$80.000.

El 7 de marzo de 2015, ya con la aprobación de la Intendencia y los resultados de la encuesta realizada por voluntarios de TECHO -para verificar el estado de cada baño del asentamiento-, se comenzó la labor de diseño y la búsqueda de una constructora. Ebital fue la empresa que llevó a cabo el trabajo, con un gran desempeño de obra, fuertemente ligado con la interacción con los vecinos.

Hoy en día, el saneamiento de 7 de Diciembre ya es un hecho: en setiembre del 2016 se hizo oficial la conexión a la red general de saneamiento, inaugurándose en octubre, el “Mes del Hábitat”.

El saneamiento es un derecho humano fundamental para llevar una vida saludable, un servicio vital. Para las familias que habitan los asentamientos irregulares en los que trabajamos, el no contar con un servicio de saneamiento implica vivir en condiciones que son inadecuadas o deficitarias, por lo que apuntamos a un hábitat adecuado. Por esto, desde TECHO apuntamos a entender e identificar todos los elementos que ayudan al pleno desarrollo de las familias en el ejercicio de sus derechos.

Comunal definitivo

Luego de de varios años de esfuerzo y organización los vecinos lograron ser propietarios del terreno, regularizar tanto el agua como el saneamiento y están a días de culminar con la regularización de la energía eléctrica.

Hoy identifican una nueva necesidad y se embarcan en un nuevo desafío, con un objetivo claro: un salón comunal de carácter definitivo para toda la comunidad. Este proyecto apunta a brindar un espacio común de vecinos, vecinas, niños y niñas; donde puedan encontrarse, reunirse y realizar diferentes actividades, facilitando la cohesión barrial y generando un ícono de la comunidad. Este mismo proyecto apunta también a  obtener un rendimiento económico del comunal con el objetivo de seguir mejorando la infraestructura del barrio y su hábitat en general.

TECHO acompañó el desarrollo de este proyecto a través de dos grandes temáticas: por un lado la articulación con diferentes actores de la sociedad y por otro enmarcando el diseño del proyecto dentro de una Actividad Electiva de la Facultad de Arquitectura, UdelaR.

La misma fue dirigida a estudiantes avanzados con el objetivo de acercar y problematizar sobre la injusta realidad social y territorial que vive gran parte de la población de nuestro país. Realidad que incluye en su problemática poca visibilidad por parte de los pobladores que no están en contacto material con la misma, lo que como consecuencia genera que menor cantidad de la población, en este caso universitarios, problematice, proyecte y piense sobre la misma.

Al mismo tiempo, se trató de una oportunidad para los pobladores del asentamiento de dialogar con futuros técnicos que canalizaron sus ideas y deseos en un proyecto final.