TECHO
18 agosto, 2018

San Enrique Inaugura Casa Comunal

 

Mientras voy caminando por el camino lastrado alcanzo a visualizar una estructura que difiere de las casas que tiene cerca y que está hecha de un material que le da una imagen rústica. La nueva CASA COMUNAL DE SAN ENRIQUE fue construida gracias al trabajo de vecinos y voluntarios de TECHO que estuvieron colaborando en todo el proceso de diseño y construcción durante 6 fines de semanas (sábado y domingo) en los que todas las personas involucradas invirtieron: tiempo, ingenio y esfuerzo.

La casa comunal cuenta con paredes y techo de caña, este material le da un toque pintoresco al lugar, dentro del diseño se pensó en la ventilación por lo que se dispuso las cañas en cierto sentido para que pueda existir mayor entrada de aire.
La caña que se utilizó para la construcción de la casa comunal pasó por un proceso de curación. Este material promete darle una vida útil mayor a 20 años. “Las cañas se dejan en inmersión en un tanque que contiene una solución acuosa con el elemento inmunizante”, explicó Julio Espinoza, voluntario de TECHO.

El programa de inauguración comenzó con el corte de la cinta a cargo del vecino Don Marcelino Rodríguez. Posterior a eso se realizó la elección de la nueva Reina de San Enrique y el concurso fue dirigido por uno de los representantes del canal de televisión RTS. La nueva reina electa fue la vecina Sarita Cedillo.

Los voluntarios de TECHO que se encargaron del diseño técnico de la construcción compartieron su experiencia realizando esta labor junto con la comunidad. Hugo Morán, coordinador del Equipo de Comunidade San Enrique, compartió unas emotivas palabras sobre su experiencia y aprendizaje junto con los vecinos y finalmente pero no menos importante Julio Mora, líder comunitario,compartió unas palabras sobre toda su experiencia de trabajo junto a TECHO. “Las personas de San Enrique necesitábamos este espacio ahora construido. Sigamos trabajando en conjunto, porque si trabajamos así vamos a llegar muy lejos”, comentó Mora.

Fue una reunión en la que todos pudieron sentirse similares, compartían la misma felicidad por un objetivo trazado y una meta cumplida mediante un trabajo en equipo. La fotografía del momento reflejaba que no había diferencia entre voluntarios/as y vecinos/as, todos y todas eran parte de un todo, en ese momento todos éramos “SAN ENRIQUE.”

Así que este día se pudo evidenciar como se empieza a cambiar el mundo, no tenemos el poder de cambiar el mundo entero en un abrir y cerrar de ojos; pero si está en nuestras manos cambiar una parte de él. Un paso a la vez; pero siempre con la seguridad de avanzar.
Texto por Denisse Carrrion, voluntaria de comunicaciones – TECHO Ecuador.