TECHO
19 noviembre, 2017

Comunidad realiza Festival para recordar su identidad

Domingo 25 de junio, desde las 10h se realizará el Festival Motumbio, organizado por los vecinos y vecinas de la comunidad Sabanilla*.

El evento es un proyecto surgido a partir del diagnóstico participativo** realizado en 2016 por TECHO junto a las familias de Sabanilla, en vista de que se trata de un sector rural costeño, se le dio un carácter cultural al festival a fin de que la comunidad y toda la sociedad reconozca su identidad montubia.

Ser montubio/a

Montubio/a, es el nombre que se le da a quien vive en las montañas costeras ecuatorianas. Es un individuo diverso por su apariencia física y por sus prácticas laborales; pero es único por su cultura, su modo de vivir y su relación con la vida del monte, sus leyendas, tradiciones y valores. En su tradición oral, destaca el amorfino, cuya poesía recrea la cosmovisión real, festiva, colectiva, mítica, y mágica del mundo social y cultural de los/as montubios/as y sus pueblos.

Importancia sobre recordar la identidad montubia

La identidad de una comunidad se expresa en el sentido de pertenencia y se manifiesta en la confianza en las relaciones sociales y la solidaridad del grupo. Este recurso intangible es un promotor para la cooperación y la organización duradera entre los miembros que participan de la comunidad.

Actualmente, la línea que separa lo rural de lo urbano es muy delgada y más aún en una población como Sabanilla, rodeada de urbanizaciones satelitales. Reconocerse como montubios/as para la comunidad sabanillense hará que se aprecien, se acepten, se respeten y se hagan respetar. El impacto de saber quiénes son y apreciarse empodera la comunidad para que reclamen sus derechos ciudadanos.

Trabajo en red

El trabajo en red genera vinculación y fortalecimiento de la articulación con redes públicas, privadas, internas y externas mediante la complementariedad de intereses y/o funciones que aporten al bienestar de una comunidad.

El Festival Motumbio de Sabanilla ha generado una experiencia enriquecedora con diferentes actores en cuanto a planificación y organización. Se ha trabajado en red con:

  • Compañía de danzas costeñas Retrovador: animación, baile costeños y amorfinos,  especial colaboración de Wilman Ordoñez

  • Escuela Felix Sarmiento: colabora para anuncios y convocatorias a reuniones, así como los ensayos para la danza de madres y niños

  • Junta Parroquial y Prefectura: se ha reunido con la comunidad para tratar temas diversos y para colaborar con la logística del festival

  • Ciclistas de la zona: han participado en reuniones con la comunidad y han contribuido activamente en muchos aspectos, han sido un gran apoyo para la difusión del festival, para insumos requeridos y limpieza de caminos de ciclismo, destaca la colaboración de Javier Patiño y Juan Carlos Palau

  • Canteras: ayuda con maquinaria y material para arreglar sitios destinados a parqueo

  • Sweet and Coffee: donación de insumos

  • Julio Mora: líder de la comunidad San Enrique se compromete a darnos el sonido

  • TECHO Ecuador: Organizador junto a la comunidad y en la última etapa del evento algunos voluntarios de TECHO están colaborando con donaciones para la venta de garaje, resalta la donación de Jorge Rivas.

  • Moradores de Sabanilla:  vecinos organizados para la venta de varios productos y la realización de actividades.

¡Conoce la agenda del Festival y participa!

El evento se ha convocado de 10:00 – 15:00 para el público en general, pero para quienes quieran hacer ciclismo de montaña empezaría a las 08:00.

08:00-10:00: Ruta de mountain bike.

10:00-12h00: Salidas para quienes quieran hacer caminata. Caritas pintadas.

10: 00 – 10:30 Palo Encebado

10: 00 – 15:00 Apertura de la venta de garaje

11: 00 – 11:30 Presentación de la compañía de danzas costeñas Retrovador.

11: 30 – 12: 00 Presentación de danza folclórica costeña de madres de familia y niños de la escuela

12:00-12:30 Presentación de la compañía de danzas costeñas Retrovador.

12:30- 13:00 Tómbola / Amorfinos

13:00 – 15:00 Campeonato de futbol (equipo femenino y masculino)

Ubicación: Para entrar a Sabanillla deben ir hasta el redondel de Villa Club donde está la mariposa y guiarse por el letrero sobre un muro a la derecha que dice Sabanilla (cortesía de los ciclistas) El evento se realizará alrededor de la escuela  Felix Sarmiento (la única que hay)

Contacto:  Cristina Chóez, coordinadora Equipo de Comunidad (TECHO)  0959180079  |  [email protected]

* Historia de Sabanilla

La comunidad es un pequeño recinto rural, rodeado de urbanizaciones de la parroquia satélite la Aurora, razón por la cual el Municipio de Daule la declaró zona urbana. Limita al Sur con la urbanización Villa Club y el recinto San Enrique; al este, con La Urbanización Málaga y dos canteras; al norte, con el recinto Potrerillo y al suroeste con el cerro Los Lojas. Se accede al recinto por un camino lastrado desde una entrada ubicada a la izquierda de la calle principal de la urbanizaciòn Villa Club. A partir de este punto, toma 10 minutos llegar hasta el centro del recinto.

El origen del recinto Sabanilla se remonta a los años 1890 aproximadamente, cuando solo había unas pocas viviendas. Las familias fundadoras fueron producto de la unión de Santa Carranza y Benedito Zuñiga con 8 hijos y Luis Acosta Carrasco y Brigida Manrique Tapia con 12 hijos. Estas familias tenían grandes extensiones de terreno, donde cultivaban maíz y arroz. Poseían caballos, vacas y cerdos para su consumo y se dedicaban a la producción de carbón para comercializarlo en Guayaquil.

El estero Sabanilla era su única forma de transportación para dirigirse a Guayaquil y por él navegaban canoas que venían de recintos más lejanos como: Salitres, El Cruce, Los Tintes, entre otros. Otrora, el estero también era fuente de alimento, pues era abundante en peces como: guanchinche, barbuda, vieja, bocachico, entre otras especies que sólo pescaban para su consumo. Hoy en día los peces escasean, pero aún se pueden alimentar de este recurso hídrico.  Sabanilla está rodeada de bosque seco tropical, por lo cual en el pasado las especies que podían cazar para alimentarse eran variadas: venados, armadillos, guantas, perdices y gallinas de monte. Hoy en día la caza no es una actividad que les permita obtener alimentos.

La zona era abundante en algarrobos, de donde extraían vainilla que solían recoger por sacos para intercambiar por galletas de la fábrica de confites La Universal, lo cual usaban como alimento para sus animales. Para vender o intercambiar productos, navegaban por el estero hasta Guayaquil, viaje que podía tomar de 4 horas hasta 6 horas.

La primera escuela se levantó de manera precaria en un pequeño terreno donado por Alejandro Acosta y funcionó por 10 años. La maestra se movilizaba en canoa y se quedaba por unos meses. Posteriormente, Andrés Álvarez Castro, abuelo de la actual lideresa Marianita Álvarez, donó la tierra donde se asienta la actual escuela fiscal Felix Sarmiento hace 35 años. Hoy en día, la escuela educa a 80 niños entre 6 a 12 años.

La población ha ido creciendo con una realidad rural pese a que su entorno está marcado por un acelerado crecimiento urbanístico satelital. Algunos han migrado, otros han fallecido, pero muchos se han quedado. Hoy cohabitan alrededor de 400 personas y hoy en día hay muchos herederos de las tierras que viven el conflicto de la declaratoria de área urbana, pese a no tener servicios básicos y ninguna atención municipal.

TECHO llegó al barrio para la construcción de 15 viviendas en el 2012 y a partir de esto se establecieron las mesas de trabajo, como un espacio de diálogo para atender las preocupaciones del recinto. En el 2015 se trabajó en conjunto con otras instituciones para proveer a la comunidad de baños secos.   En el 2016 se realizaron varios proyectos como los huertos orgánicos, talleres lúdicos para niños y el estudio de calidad de agua del estero (realizado por ESPOL). En el 2017, se gestionaron fondos para terminar de construir el cerramiento de la escuela, a fin de dar seguridad a sus estudiantes. Este año se ha organizado el Festival Montubio a fin de fortalecer cada una de las capacidades comunitarias que se trabajan en TECHO, principalmente el reconocimiento de su identidad montubio.

**Diagnóstico Participativo

Proceso mediante el cual un porcentaje representativo de la comunidad problematiza la situación de la comunidad y selecciona las temáticas prioritarias en las cuales quisieran trabajar de manera autónoma y en conjunto con TECHO. El proceso implica una alta participación y organización, y que el equipo de TECHO facilite los distintos espacios sin que sea su opinión la que determine los resultados. Para ser aprobado, debe cumplir con los requisitos establecidos por Gestión Comunitaria, validado por la coordinación zonal y Dirección Nacional de Gestión Comunitaria y ser sistematizado en el formato establecido.