TECHO
24 julio, 2017

Fabián Herrera, amigo, voluntario y ex director de TECHO

Fabián Herrera

Carlos Fabián Herrera Merchán nació el 18 de marzo de 1989, en la ciudad de Bogotá, la misma que vivió su partida el pasado 3 de junio, cuando fue encontrado sin vida en la localidad de Usme, en circunstancias que se investigan

Facha, como le llamaban sus amigos, era hijo único, médico del Hospital Méredi, voluntario de la organización TECHO, músico, tenista y un creyente devoto de que Colombia podía y debía ser un lugar de oportunidades para todas las personas

Fabián, un apasionado por la vida, desde niño fue tenista, pero interrumpió su carrera por problemas físicos. Es en aquel momento cuando decide convertirse en médico, convencido de que con sus manos podría hacer grandes cosas por los demás. En 2007 ingresó a la carrera de Medicina en la Universidad del Rosario, donde, luego de seis años, recibiría su título. Estaba en proceso de postulación para hacer la especialización de Neurocirugía, pues, según él, era una de las ramas de la medicina más complejas, desafío que deseaba asumir

En 2008, Fabián se convierte en voluntario de TECHO, organización de la sociedad civil donde materializó su vocación de servicio. Los amigos y familiares de Fabián recuerdan que entregó hasta el último de sus días a los demás, y que durante los años en que participó en la ONG trabajó en temas de educación, salud y vivienda junto a habitantes de asentamientos informales. Incluso, su profundo compromiso lo llevó a participar de los grupos de voluntarios que viajaron a Haití para apoyar en la primera etapa de reconstrucción del país, luego del terremoto del año 2010.

Sus cercanos coinciden en que su alegría, desbordante optimismo y autenticidad fueron características que marcaron la vida de muchas personas. Un líder desde el ejemplo, que sacrificó varios meses de universidad por servirle a los demás; su conexión con sus compañeros voluntarios y habitantes de las comunidades en las que trabajaba, sorprendía al resto. Una muestra del gran corazón de Fabián fue la movilización de centenares de personas durante los cinco días búsqueda, inspirados en la esperanza de encontrarlo .

Incansable, disciplinado, amante de la vida y de su familia: su mamá, tía y abuelos. Sus amigos calculan que con su labor social apoyó a cientos de familias en situación de pobreza. También representó a Colombia en un encuentro de voluntarios en el año 2010, en Chile, y en otro de líderes comunitarios en 2011, en Perú.

Su familia y amigos recuerdan que Fabián hacía hasta lo imposible para coordinar su exigente carrera y turnos con las responsabilidades que asumía como voluntario.

Finalizando la carrera de Medicina, hizo su año rural en el Hospital Público de Gachetá.

Luchador hasta el final, sus allegados reconocen su permanente sentido del humor y optimismo ante cualquier situación.

Otra de sus grandes pasiones era la música. Cantaba y tocaba guitarra en todas las actividades sociales.

Fabián buscó todas las formas posibles para transformar a las personas, pero su sueño se apagó a los 28 años.

Hoy, Facha se suma a la larga lista de casi doce mil desaparecidos en los últimos tres años, en Bogotá. Su muerte y la movilización de tantas personas, así como de los medios de comunicación e instituciones, deben ser aliciente para que los familiares de las otras personas cuyo paradero se desconoce, obtengan una respuesta y, en definitiva, para que nunca más, un colombiano, producto de una desaparición forzada, esté lejos de sus seres queridos.