TECHO
25 abril, 2018

Metamorfosis

La contundente sabiduría de la biología incluye una serie de cambios en la vida de las especies, algunos más evidentes que otros, como es el caso de las plantas, los animales e incluso el ser humano. ¿Cuál es el punto? La metamorfosis es algo natural.

Así como sucede en los seres vivos, las organizaciones también sufren cambios y se reconfiguran con facilidad, tanto de manera interna como externa. Sin significar esto, necesariamente, alteraciones en su esencia.

Desde hace varios años Un Techo para mi País se sumergió en un mar de cambios. Las transformaciones iniciaron desde los más profundos paradigmas institucionales, generándose así un replanteamiento en la forma de hacer y pensar nuestro trabajo.  Todo esto nos encamina a un rediseño en la identidad organizacional, entendida ésta como la forma de auto-concepción.

¿Pretende el Techo dejar de ser Techo? No. Simplemente nuevos enfoques se abren paso en nuestro trabajo, en busca de fortalecer con paso firme y certero lo que más sabemos hacer: crear espacios efectivos de trabajo entre voluntarios y las familias de los asentamientos precarios de nuestra sociedad.

En el horizonte institucional se proyecta una nueva visión, coherente con la aguda mirada de cada miembro de nuestro equipo. Trabajamos por un objetivo contundente “una sociedad justa y sin pobreza, donde todas las personas tengan las oportunidades para desarrollar sus capacidades, y puedan ejercer y gozar plenamente sus derechos”. 

Con semejante desafío es necesario repasar en la historia y traer a la memoria todos los aprendizajes, consejos y un sin fin de dolorosos golpes, típicos de la época en que se crece y  se aprende caminar. Son todas esas enseñanzas las que hoy marcan el camino y condicen en que para superar la pobreza en los asentamientos requerimos la guía de sus pobladores, teniendo siempre como eje central la promoción del desarrollo comunitario. Es también evidente que el fortalecimiento de una denuncia argumentada y propositiva, la incidencia en políticas que afectan a las familias de los asentamientos y el trabajo con otras organizaciones serán necesarios si pretendemos tener participación activa en la reconfiguración de la sociedad.

Cual si fuera una persona o animal, el Techo ha vivido su período de metamorfosis; pasó de una época de crecimiento explosivo a un momento de maduración y reflexión profunda. Dejó atrás una rápida niñez y adolescencia, para abrirse paso en un nuevo período de crecimiento y consolidación. Ante esta ola de transformaciones y siendo consecuente con el desafío global de superar la pobreza, hoy Un Techo para mi País se presenta con una imagen renovada y unificada, en una sola voz continental: TECHO.

Con la misma naturalidad que los seres vivos en su proceso evolutivo, desde ahora TECHO se verá distinto, con una nueva cara, pero con el mismo espíritu y fuerzas redobladas para demostrar que ante la pobreza no hay fuerza más grande que la voluntad de toda la sociedad.

Iván Víquez Solórzano
Director de Comunicación – Latinoamérica y el Caribe TECHO 

Email: [email protected] / Twitter: @viquezivan