TECHO
18 noviembre, 2017

Los asentamientos informales en audiencia pública en la Comisión Interamericana

 

El miércoles 5 de julio, en el marco del 163° periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que se realiza en Lima, Perú, TECHO expuso en la audiencia pública Derecho a la vivienda en la región.

Con énfasis en los casos de México y Colombia, abordamos la ineficacia del ejercicio del derecho a la vivienda y la consecuente vulneración de otros Derechos Humanos, en el marco de los asentamientos informales.

De esta manera,  TECHO denunció la realidad de pobreza y exclusión de estos asentamientos, lo que define como “la expresión más extrema de la desigualdad en el territorio latinoamericano”. Actualmente, según datos de ONU Hábitat, más de 104 millones de personas vive en asentamientos informales en América Latina, lo que significa 1 de cada 4 personas latinoamericanas que habita en zonas urbanas.

Con esta presentación, esperamos que la CIDH reconozca esta temática y que los Estados de la región empiecen a abordarla con prioridad.

ALGUNAS CONCLUSIONES:

“Es importante reforzar que esta es la realidad de un cuarto de la población urbana y no puede seguir siendo negada por nuestros Estados y sociedad. Con la vasta protección del derecho a la vivienda en documentos jurídicos y el bajo acceso real a éste, es perceptible que los pobladores de asentamientos informales también tienen acceso limitado a la justicia”, declaró Renata Escudero, directora Jurídica y representante de TECHO.

Débora Vera, de TECHO México, destacó que el Estado mexicano no reconoce la población de los asentamientos informales y que “sin un adecuado instrumento, los asentamientos seguirán siendo invisibles y sujetos de múltiples violaciones de derechos humanos”.

En la audiencia también estuvieron presentes representantes de los líderes comunitarios Luisa Polo (del asentamiento La Pedrera en Perú) y Oscar Zapata (del asentamiento El Faro en Colombia). Ellos coincidieron en que las políticas públicas “deben ser desarrolladas con y, no solamente, para los pobladores de los asentamientos, pues, más que clientes del Estado, somos agentes de cambio de la sociedad”: